La Solana del Mar, Monumento Histórico
28 Enero, 2010
Por Florencia Vrljicak Solari
Fue en París, en los años '30 y en ocasión de estar trabajando para el estudio de Le Corbusier, que el genial arquitecto y paisajista catalán Antonio Bonet conoció a los argentinos Jorge Ferrari Hardoy y Juan Kurchan.
Finalizada la Guerra Civil Española, aceptó su idea de venirse a Argentina y juntos fundaron el Grupo Austral. Buscaban modernizar y modificar la arquitectura de la época, estableciendo una continuidad entre el paisaje, las técnicas y los materiales de cada zona en donde construían. Y vaya que lo lograron…
Pensaron obras para el recuerdo y diseñaron una infinidad de muebles, como la mítica silla BKF que no sólo ha dado vuelta al mundo, sino que también está en la lista de los cien mejores diseños industriales de los tiempos modernos, además de integrar la prestigiosa colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).
Gracias a un puñado de inversores que lo contrataron para urbanizar la playa de Portezuelo -famoso punto geográfico por su espectacular puesta de sol-, Bonet se instaló en Uruguay en los años '40.
En este país construyó, entre otras cosas, el fantástico hotel La Solana del Mar (1947), declarado Monumento Histórico Nacional en agosto de 2009, tras los fuertes reclamos de arquitectos e intelectuales uruguayos, preocupados por su preservación (este nombramiento exige a sus propietarios conseguir autorizaciones específicas para cada modificación que quieran hacerle inmueble, además de darles facilidades para poder mantenerlo con sus características fundamentales, sin que esto les genere pérdidas).
Recorriendo la arquitectura de La Solana
El estar del entrepiso parece no haber sido tocado en absoluto. Sigue allí, impoluto. Un lugar que Bonet parece haber diseñado originalmente para que Frank Sinatra recibiera a sus amigos del Rat Pack para tomar un whisky antes de bajar al restaurante de planta baja –que hoy han rebautizado Bonet-. Uno y otro espacio, están cosidos por una escultural chimenea naranja: un elemento bien moderno y plástico que busca unificar el espacio, darle dimensión a la doble altura de vidrio que lo envuelve y brindar, quizás, un poco de humor.
Y a pesar de que la renovación ha sido altamente positiva, hay que reconocer que se ha perdido "algo" de la línea moderna y la elegancia austera de Bonet. La computadora y el sobredimensionado plasma de la recepción desentonan con el espíritu del lugar, concebido originalmente para inducir a sus huéspedes a la soledad, la contemplación, el silencio y el diálogo con la naturaleza.
Con el recelo de quien guarda el más grande de los secretos, sus habitaciones todavía cuentan con los pisos, placares y ventanales originales, que junto a sus amplias terrazas sirven de escenario para ver el mejor espectáculo que brinda Portezuelo, y al que Bonet no le sacó protagonismo alguno: el atardecer.
Aquella famosa silla BKF o "la mariposa"
Quienes dicen que la silla BKF es "más argentina que el tango" quizás desconocen el elemento Bonet de la misma, pero sin duda que tiene mucho de rioplatense. Creada por los miembros del Grupo Austral en el 38, fue lanzada a la fama por la marca de muebles KNOLL.
Desde entonces se la ha visto asociada a las más diversas marcas, y en una infinidad de publicidades y casas famosas. Como todo diseño excepcional, fue y sigue siendo una obra reproducida hasta el hartazgo, pero afortunadamente hoy se pueden ver varios de los ejemplares originales en La Solana.

2 comentarios:
Antonio Bonet Castellana,arquitecto.
Comentario en Facebook publicado por: Victoria Bonet Marti Duele profundamente ver como el espíritu de una obra es traicionado por intereses monetarios sin razón,no hubieran perdido dinero por hacerlo bien,sino todo lo contrario.Seria visitado por todos con respeto y admiración! Han construido sobre la magnifica cubierta,pista de baile de verano,con las famosas chimeneas recubiertas de cerámica,sin ningún pudor,han roto el perfil tan característico que TODOS reconocíamos en La Solana del Mar,y han alterado colores,materiales y conceptos!MALDITOS TRAIDORES!
Mi respuesta: Que desastre, Victoria, yo vi el articulo y te lo envié, pero las imágenes son un poco oscuras y no tengo tan presente la obra, no tanto como la conoces vos y entendí que la habían "restaurado" y no "reciclado" que son dos cosas muy diferentes!!! En el caso de la restauración que es lo que se debe hacer con un Monumento histórico, hay que respetar a rajatabla el proyecto original. El reciclaje no se aplica jamas en el caso de las obras declaradas "Patrimonio histórico" y se adapta la obra a las nuevas necesidades, tomando ciertas licencias de diseño e interpretación. Es que los arquitectos no suelen ser respetuosos de las obras ajena y siempre prepondera el ego de dejar su propia impronta y eso es un mamarracho. Para eso hay expertos en restauración histórica y en el caso de no estar en manos de restauradores, son los Organismo y Entidades oficiales las que deben asesorar a lo largo de la refacción. Eso por lo menos se hace desde hace mas de 20 años con la zona histórica de Buenos Aires, aunque hay veces que se toman demasiadas licencias para mi gusto...
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